El Complot
- Solo hay una manera de solucionar este problema – Argumentó aquel anciano ante los congregados en el lugar – No tenemos otra opción que matarlo, solamente así podremos eliminar esa secta. Un escalofrío recorrió el cuerpo de los demás judíos reunidos. Desde lo más profundo de su ser odiaban a aquel que les “traicionó” para comprometerse con la secta de los nazarenos; lo cual se consideraba un acto de traición imperdonable, pero por otra parte serían ellos los responsables de la sangre de un hermano. Pero ya no había revés. La luz de la aurora que entraba por la ventana alumbro sus rostros, lo cual lo interpretaron como si Dios estuviese de acuerdo con tal acto. Y fue en ese aposento, en lo privado, en la soledad que hicieron un juramento de no probar alimento ni bebida hasta que el corazón de Pablo dejase de latir. * * * No iba a ser difícil tarea la verdad. Era como si el destino hubiese entregado a Pablo en bandeja de plata. H...